martes, 4 de junio de 2013

Palabras mudas:

En silencio se quedaron sus palabras, esas palabras que un día transmitieron tantos sentimientos. Unas palabras que definían cada sonrisa que tu rostro me mostraba, una mirada de gata tan profunda que hacía gritar a mi entrañas. Esas mariposas en el estómago, que son el gritar de tus abrazos y de tus inocentes besos de amiga.

Esas ganas locas de besar tu boca cada mañana, cada instante en que te encuentro… en cualquier parte besaría tus labios mientras abrazo tu cuerpo pegado al mío. Te levantaría en volandas de un solo abrazo, pues tú haces volar mi mente cada vez que te respiro cerca. Ese olor particular que define tu persona, que me persigue a todas partes.

 Esa impotencia al no tenerte, esa rabia acumulada… ese infierno que desata mi pensamiento cada vez que no estás. Son esos problemas que desaparecen al aparecer en mi cabeza, al aparecer frente a mí.
Respiro entrecortado, pulso acelerado, se me escapan las ideas porque solo cabes tú dentro de mi mente. Cuando no estoy contigo, solamente pienso en ti y en ideas para hacerte sonreír. Pero cuando vuelvo a poder hablarte, todo vuela como gaviotas tras la sirena de un barco. Y el miedo y la ilusión nublan mis ojos, que solamente desean tu rostro para calmar mi alma.
Un alma perdida que ya ha encontrado un puerto, un barco errante en la inmensidad de un océano que vio la luz de un faro y a ese faro se aferró como a su vida.





Happy Parpal

No hay comentarios:

Publicar un comentario